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Errores comunes al intentar apagar un fuego eléctrico

En el ámbito industrial y doméstico, los incendios de origen eléctrico son de los más peligrosos debido a su capacidad de propagación y al riesgo de electrocución. Un error de segundos puede convertir un pequeño incidente en una tragedia.

En Naes, expertos en sistemas de protección contra incendios, hemos detectado que la falta de formación técnica suele ser el principal enemigo. A continuación, analizamos los errores más críticos que debes evitar si te enfrentas a un fuego eléctrico.

1. El error fatal: Utilizar agua

Este es el error más común y, lamentablemente, el más peligroso. El agua es un conductor natural de la electricidad.

  • El riesgo: Al verter agua sobre un equipo bajo tensión (un cuadro eléctrico, un motor o un electrodoméstico), la corriente viajará por el chorro hasta alcanzar a la persona, provocando una electrocución inmediata.

  • La solución: Jamás utilices agua o extintores de espuma (que tienen base acuosa) a menos que tengas la certeza absoluta de que la corriente ha sido cortada, e incluso en ese caso, existen opciones mucho mejores.

2. No cortar el suministro eléctrico

Muchos intentan sofocar las llamas olvidando que la «fuente» del incendio sigue activa. Mientras el equipo reciba energía, el fuego se retroalimentará aunque intentes apagarlo.

  • Acción inmediata: Antes de actuar, dirígete al cuadro general y corta la corriente. Si el entorno es seguro, desenchufa el aparato afectado.

3. Usar el extintor equivocado (Tipo A)

No todos los extintores son iguales. Usar un extintor de Clase A (diseñado para madera, papel o tela) en un fuego eléctrico es ineficaz y peligroso.

  • Lo correcto: Debes utilizar extintores específicamente diseñados para riesgos eléctricos:

    • Extintores de CO2 (Nieve Carbónica): Son ideales porque no dejan residuos y no conducen la electricidad. Además, al ser un gas frío, ayudan a bajar la temperatura.

    • Extintores de Polvo Químico Seco (ABC): Son efectivos, aunque dejan un residuo que puede dañar definitivamente los componentes electrónicos.

4. Subestimar el humo tóxico

Los incendios eléctricos suelen quemar plásticos, aislantes de cables (PVC) y componentes químicos que liberan vapores altamente tóxicos.

  • El riesgo: Inhalar este humo puede causar asfixia o daños pulmonares graves en cuestión de segundos.

  • Recomendación: Si el fuego no se controla en los primeros 30 segundos, evacúa la zona y deja que los profesionales con equipos de respiración autónoma se encarguen.

5. Intentar sofocarlo con mantas o ropa común

Aunque las mantas ignífugas certificadas son excelentes para pequeños fuegos, usar una manta normal, una toalla o ropa puede ser contraproducente. Muchas fibras sintéticas actuales son inflamables o pueden derretirse sobre el equipo, agravando la situación.

¿Cómo actuar correctamente ante un fuego eléctrico?

  1. Avisa: Llama a emergencias (112) y activa la alarma de incendios.

  2. Corta la luz: Es el paso de seguridad número uno.

  3. Usa el agente extintor adecuado: Localiza el extintor de CO2 más cercano.

  4. Mantén la distancia: No te acerques demasiado al arco eléctrico.

  5. Evacúa si es necesario: Tu vida vale más que cualquier equipo.

Nota de seguridad: La mejor protección es la prevención. Realizar un mantenimiento periódico de tus instalaciones eléctricas según el RIPCI reduce drásticamente las probabilidades de sufrir un siniestro de este tipo.

¿Está tu empresa preparada para una emergencia eléctrica? En Naes te ayudamos con la instalación y el mantenimiento de sistemas de protección contra incendios adaptados a tu industria. Escríbenos para una auditoría de seguridad.

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